Después de leer un anuncio aparecido en Financial Times a finales de abril (ver adjunto y video de la propiedad en http://www.youtube.com/watch?v=55CVAtK6v7s&feature=player_embedded ), en el que se vendía una granja en Australia de producción pecuaria, con el título de AGRONEGOCIO OPORTUNIDAD FINANCIERA, me han entrado ganas de recomendar a potenciales inversores, amén de a mi mismo el iniciar una nueva aventura en las antípodas. A pesar de que aquí, entre el empresariado español, este más de moda el negocio vitivinícola y la construcción de bodegas.

Después de todo, además del negocio está el romanticismo: y siempre podremos escribir como  Karen Blixen en Memorias de África: “Yo tenía una granja en África, a los pies de las colinas del Ngong.”

 Hay mercados antiguos, que siguen siendo nuevos. ¿Quien dijo que no había oportunidades?, puede que no en tu misma área de actuación pero si en otros sectores o localizaciones. En particular el relacionado con consumo de alimentos pecuarios (ganaderos). La oportunidad está ahora en los países en vías de desarrollo y la verdad es que Australia esta en el sitio adecuado desde todos los puntos de vista, actualmente es el segundo exportador por detrás de Brasil. Por ejemplo; China actualmente es un exportador neto pero a medida que su renta vaya incrementandose necesitara importar.

 De acuerdo a la ultima y principal publicación de la FAO de febrero 2010 “El estado mundial de la agricultura y la alimentación” http://www.fao.org/publications/sofa/en/ la creciente demanda de productos pecuarios en diversos países en desarrollo ha estado motivada por el crecimiento económico, el aumento de los ingresos per cápita y la urbanización. Si bien las proyecciones del futuro crecimiento de la población mundial varían, una estimación reciente sugiere que la población mundial superará los 9000 millones de habitantes en 2050 (Naciones Unidas, 2008). Se considera, asimismo, que la creciente tendencia hacia la urbanización es imparable. Se cree que a finales de 2008, por primera vez, más de la mitad de la población mundial vivía en pueblos y ciudades. En 2050 se espera que siete de cada diez personas vivan en las ciudades; en dicha fecha habrá 600 millones de habitantes rurales menos que en la actualidad (Naciones Unidas, 2007).

Como se ha indicado se suele considerar que el incremento de los ingresos es el principal factor del aumento del consumo de productos pecuarios. Si bien las previsiones a corto plazo son desfavorables debido a la grave recesión en que se encuentra sumergida la economía mundial, las previsiones a medio plazo sugieren una recuperación. En general, las posibilidades de incrementar el consumo per cápita de los productos pecuarios son elevadas en grandes partes del mundo en desarrollo, a medida que el aumento de los ingresos se traduce en un incremento del poder adquisitivo. De acuerdo con las proyecciones de la OCDE-FAO para el período 2009-2018, el 87 % del incremento mundial de la producción de carne tendrá lugar fuera del área OCDE. Se prevé un incremento total de la producción de carne en los países en desarrollo del 32 % en dicho período. En 2007 el modelo IMPACT, desarrollado por el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) proyectó un aumento de la demanda per cápita mundial de carne desde los 6 kg hasta los 23 kg. En conclusión, el sector pecuario es un mercado con bastante potencial.

 Para aquellos que no se planteen iniciar esta aventura en Australia, señalar que en Europa la producción es deficitaria, necesitando incrementar las importaciones para satisfacer las necesidades de consumo europeas. Con lo que aquí también existe una demanda que podría y debería ser satisfecha interiormente. Con ello vemos que la oportunidad de negocio también existe en países de renta alta, y en España en particular. Pero para ello se debe fomentar desde los gobiernos la innovación y aplicación de técnicas de agronegocio rompedoras y además eliminar la competencia desleal proveniente de las importaciones desde otros países al disponer de mejores tarifas arancelarias, compartidas  con menores controles sanitarios y de producción en su origen lo que determina un menor precio respecto a los productos nacionales que no incentiva a los inversores europeos y españoles.

 Obviamente habrá que alimentar este crecimiento del sector pecuario, y eso es otra oportunidad, pero mejor lo dejaremos para otra ocasión.

Memorias de Australia, agro negocios y oportunidades de inversión.

Post navigation