Si preguntase ¿se puede predecir el futuro?, muchas personas contestarían que es imposible. Particularmente creo que estamos a punto de lograrlo. No me refiero a los análisis de insight marketing, ni tampoco a ejemplos como el de DCM Dealer que basándose en índices generados por determinadas alertas  o eventos específicos generados por los usuarios de redes sociales asesora a los inversores en su toma de decisiones. Me refiero a la predicción de futuro de grupos de personas, pudiendo llegar a la predicción individual.

Ahora es posible, ya que tenemos (los americanos tienen) la mayor base de datos actualizada de personas que ha existido en la humanidad, con sus deseos, preferencias, inquietudes, familia, datos, estudios, fotos, actividades etc, 1.000 millones de usuarios activos cada mes, alrededor del 14% de la población mundial. Lo nunca visto, algo increíble. Una información que conjugada con, por ejemplo, estudios de mecánica cuántica, ecuaciones y sistemas dinámicos y/o con métodos tradicionales de prospectiva, (Delphi, impactos cruzados, Monte Carlo…), pueden llegar a eliminar el principio de incertidumbre para grupos de individuos. Hay que tener en cuenta que conocemos el inicio y fin de los individuos, aunque no el momento de esto último. Un nuevo caos determinista que permitiría el libre albedrio, pero no las trayectorias aleatorias grupales. ¿Adiós al imprevisto efecto mariposa?. Después de todo, tan solo somos unas pequeñas partículas en el universo. Desde esta perspectiva FACEBOOK puede dar miedo, máxime cuando está en manos de unos pocos.

Por otro lado y relacionado con el anterior tema, que seguro  está sucediendo en estos momentos aunque parezca ciencia ficción, está la capacidad del directivo de ver o intuir el futuro. Algo así como el ejemplo anterior de Facebook pero concentrado en el cerebro de una persona. Llevo toda la vida trabajando con personas altamente cualificadas y en un entorno de alta competitividad. Como una primera división de jugadores de Servicios Profesionales. Es sorprendente el grado de análisis e inteligencia por metro cuadrado qué he llegado a compartir y disfrutar. Pero hace tempo qué no detecto un outlier de inteligencia y prospectiva empresarial. La competencia intuitiva o de visión de futuro no abunda, ya que visionarios hay muchos, pero acertantes pocos.

Si miro algo más científico relacionado con esta competencia, echo en falta en los directivos la inteligencia anticipativa en el análisis de datos. Algo así como profesionales cualificados de la prospectiva. Ahí tenemos infinidad de casos de políticos y directivos qué no previeron esta crisis y la utilizan como excusa. También infinidad que no saben que va a pasar y esperan a qué el temporal amaine para qué todo siga igual. Son incapaces de ver/plantear nuevos escenarios. Ya no digo de futuros alternativos. (“No hay buen viento para quien no sabe adónde va”; Seneca).

Esta crisis, me está abriendo los ojos, personas y managers qué creía innovadores y con un grado alto de anticipación están paralizados, parecería que simplemente estuvieron en el sitio y momento adecuado en un entorno de crecimiento económico. Parecería que no anticiparon, se lo encontraron y sacaron partido. Muy loable y ya me gustaría a mí haberlo hecho. ¿El management del oportunismo como consecuencia de las desigualdades de rentas y conocimiento? o  ¿astucia y visión de negocio?. Sea cual sea, podría ser admirable  pero no sorprendente.

Creo que las anteriores habilidades, las que sean, no son las que ahora nos sacaran de la crisis, sino las de aquellos managers con intuición, visión de futuro y  visión estratégica. Competencias parecidas y complementarias. Cuando pregunto a algún directivo que técnica prospectiva intenta utilizar o  si realiza juegos intuitivos para plantear nuevos escenarios, me mira como entre curioso y desconcertado, por ser benevolente conmigo mismo.

La capacidad de imaginar escenarios futuros y anticipar necesidades es una habilidad escasa y demandada por las únicas agencias qué realmente se toman en serio este tema ya qué no hablan de negocios sino de personas, poder y seguridad, las agencias de inteligencia gubernamentales. A pesar de ello existen también de manera tímida, sobre todo en España, empresas u organismos que abordan el tema de la inteligencia competitiva empresarial.  El análisis de datos lo puede hacer todo el mundo, el análisis de datos con inteligencia pocos, pero el análisis de datos con prospectiva o de futuro muy pocos. Si además le añadimos rapidez e inmediatez al análisis predictivo realizado nos quedaremos con…presentarme a directivos con esta competencia, por favor.

El caso es qué esta competencia no se enseña sino que está catalogada como algo científico, vinculada a círculos de investigación universitaria o como algo de carácter esotérico, según el interlocutor. La capacidad de anticipar secuencias de hechos o comportamientos individuales y colectivos a partir de una serie de datos y mediante un proceso qué no es perceptible para el resto de individuos, ni incluso para el qué los realiza, es algo único. Y si le aplicas inteligencia, algo fuera del alcance de la inmensa mayoría, pero necesaria para cualquier directivo.  En definitiva UNA COMPETENCIA OBLIGATORIA.

© “by Felipe Santiago” <a href=”https://plus.google.com/117575847320101803535?rel=author“>Google</a>

 

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    Predecir el futuro: De FACEBOOK a COMPETENCIA DIRECTIVA

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    4 thoughts on “Predecir el futuro: De FACEBOOK a COMPETENCIA DIRECTIVA

    1. Estimado Felipe,

      Un artículo muy interesante. Si me permites, me gustaría contestar a tu respuesta: ¿Por qué no hacemos por asumir la competencia directiva de predecir el futuro?

      Diría que es naturaleza humana: estamos diseñados para la rutina. Y a menudo, el ejercicio está condenado al fracaso antes de empezar. Cambiar y evolucionar, nos señalan los biólogos, no son procesos agradables para ninguna especie. Vencer nuestras inclinaciones innatas, alterar nuestros programas genéticos y adaptarnos a las nuevas condiciones ambientales requiere voluntad y determinación. El cambio es un inconveniente para cualquier criatura, a menos que se considere una necesidad, pues renunciar a lo antiguo y aceptar lo nuevo conlleva un gran riesgo. Ciertamente podemos intentar hace la previsión de cómo será el futuro, pero lo normal es que, nuestros procesos inconscientes lo hagan errar.

      Escribía hace mucho tiempo Peter Drucker (1954) que todo directivo dentro de su gestión –management- debiera preguntarse (1) ¿Cuál es hoy nuestro negocio? Nada obvio para muchos aunque lo pareciera, y (2) ¿Cuál será nuestro negocio? En este segundo aspecto, la previsión de escenarios futuros debería centrarse en evoluciones demográficas, económicas, sociales, tecnológicas, competencia…Es aquí donde todo directivo debería hacer este ejercicio del que hablas. Pero, creo que hasta Peter Drucker estaría hoy de acuerdo que las cosas han cambiado mucho desde entonces; aún analizando datos, y más datos, en nuestro presente de hiper-competencia e hiper-consumo, los cambios van a la velocidad del neutrino. De un estado más mecánico , siguiendo las leyes de Newton de causa y efecto, hemos pasado a un estado de mayor incertidumbre –cuántico. Los clientes son más impredecibles, menos leales a las marcas que antaño e invariable con partículas cuánticas –decía el conocido sociólogo G.Lipovetsky- Así que, muy al contrario, yo creo que el “efecto mariposa” –Caos Theory- al que haces mención está más viva que nunca.

      Creo que no podemos olvidar que la previsión de escenarios futuros –tal vez, como la planteó Arie de Geus en Shell- no deja de ser un ejercicio más de incertidumbre. Seguro que muy positivo, porque nos obliga a estar más preparados ante futuras eventualidades, pero desconcertante del mismo modo. El futuro no es ni más ni menos que incertidumbre; si no, no sería futuro. A lo largo de la historia, y el management, hasta el más brillante y persistente que quiso adivinar el futuro, lo normal, es que errara. ¿Visión? Hasta donde nos llega…y hoy en día 5 años son un mundo –decía un profesor del IESE el otro día en un semanario sobre dirección. ¿Intuición? Todos hacemos uso de nuestra intuición, pero ésta muchas veces también se equivoca.

      Un saludo,

    2. Estupendo post.
      Felipe, difícilmente se pueden llegar a planteamientos de nuevos escenarios, si las personas que deben plantearlos no reflejan la realidad de la sociedad.
      Existe la mitad de la población con esquemas mentales distintos a los que realizan o debieran realizar dichas propuestas consistentes en escenarios de futuro.
      La sociedad ha cambiado mucho, mas de lo que nos imaginamos.
      Fundamentalmente por que nos dirigimos a personas como nosotros, dando por hecho que todos somos iguales. Que tenemos las mismas necesidades, los mismos ábitos, la misma forma de pensar.
      Y esto no es cierto: existen muchas personas con esquemas mentales distintos con distintas formas interpretativas y que repercuten en distintas formas del desempeño . Y por tanto en las distintas formas de contemplar el consumo, y los productos.
      Las empresas no son conscientes de las limitaciones que tiene su desarrollo, por no contar con la representación de la sociedad en sus capitales humanos
      Muchas gracias Felipe.

      Saludos
      Marcos

    3. A veces, los resultados de los análisis de las computadoras sorprenden a las personas. En 1977 , Belle, la máquina de ajedrez de Ken Thompson , usando la tabla de finales KQKR, logró empatar una posición, en teoría perdida, de Rey y Torre contra Rey y Dama , contra varios jugadores norteamericanos profesionales.

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