Con la noticia del fin de operaciones de la compañía aérea Spanair se acaba el sueño de tener una compañía de bandera catalana y de tener un HUB en el sur de Europa que hiciese competencia al de Madrid y/o al de Roma. Este caso me sirve de ejemplo para mostrar que es imprescindible conocer el modelo de negocio en el que vas a invertir y las palancas que lo hacen posible. El negocio aéreo me ha interesado desde que fue la base de un proyecto que presente en el Instituto de Empresa. Ahí conocí lo que son los slots y lo que es un hub, elementos principales de este gran negocio que mueve miles de millones y que desde sus inicios ha atraído a inversores de todo tipo como el mítico Howard Hughes,  el polifacético Richard Branson, la familia Serratosa o Lara en España y más recientemente los jeques árabes de las compañías Emirates, Quatar y Ethiad. Que también está en la gran lucha de intereses geopolíticos, como la del espacio aéreo abierto entre países, véase USA y Europa ahora y próximamente China y la de las cuotas de emisiones CO2 de los aviones. Que también sirve como ejemplo de grandes alianzas / joint ventures empresariales como las de One World con BA y American ¿Iberia?, Star Alliance con Lufthansa y Sky Team con Air France y KLM y en el que próximamente aparecerán sin remedio las compañías aéreas chinas Air China, China Southern, China Eastern y Hainan Airlines. Pero con este escenario y apasionantes ingredientes se olvida lo esencial, que esto es un JUEGO DE LINEAS.

Al final las rutas  aéreas son líneas entre puntos que las unen, si un pasajero (carga) quiere ir desde un punto a otro puede necesitar varios trayectos, saltos, entre esos puntos con una o diferentes compañías aéreas. De ahí que las líneas aéreas estudien los mejores y mayores flujos personas (carga) entre zonas geográficas para determinar que uniones de puntos son las más beneficiosas. Para ello estos trayectos, sin son largos y requieren varios saltos, los hacen pasar por un punto de distribución logístico que es donde concentran su actividad. De  forma que les permita ser más eficaces y eficientes, es lo que se denomina un HUB. Estas uniones de puntos tienen restricciones adicionales, pero hay una que es crítica y determinante en el negocio aéreo: los SLOTS o derechos de aterrizaje y despegue de los aviones en los puntos, verdaderos cuellos de botella de este negocio. Estos se deben comprar (subastar?) y mientras más eficiente seas en la asignación de estos derechos en la unión de puntos mediante líneas, más y mejor opciones puedes ofrecer a las personas que deseen moverse entre esos puntos utilizando tus líneas, simple verdad?.

Cuando los empresarios y el gobierno catalán tomaron la decisión de adquirir Spanair dejaron de tener en cuenta lo explicado en el párrafo anterior, para fijarse en el punto (Barcelona) y no en las líneas y puntos a unir, base de su negocio. De ahí que el concurso de Spanair, si como han anunciado se produce, no me extrañara, es más, el material para confeccionar este post ya lo tenía preparado y pensado hace semanas.

Este negocio en esencia y simplificando es la capacidad de maximizar y optimizar la unión de puntos mediante líneas, terrestres, marítimas o aéreas, de un flujo, ya sean pasajeros o carga,  que previamente debes haber detectado como suficientes para ser rentable. La maximización obedece a la cantidad de restricciones que tienes en esta unión de puntos, como los Slots en el caso del transporte aéreo. Es pues un modelo de negocio matemático. Una vez tengas en cuenta esta simplicidad empiezas a entender el negocio de las compañías aérea, donde entran en juego los costes, los empleados de tierra y cabina, los programas de fidelización, las políticas de precios y de agregación, etc., etc.

De acuerdo en que nivel estés en esta unión de puntos, puedes ser una compañía chárter que fleta aviones para unirlos de forma esporádica cuando tienes el suficiente flujo de pasajeros de forma que sea rentable esta unión o puedes ser una compañía regular que une estos puntos permanentemente, ya que la demanda es constante, pudiendo ser estas uniones a su vez de corta o larga distancia. Spanair empezó como una compañía chárter uniendo los países escandinavos con Mallorca con SAS y como operador regional con Gonzalo Pascual, estos inicios no estaban tan lejanos a su actual momento, a pesar de unir puntos, mayoritariamente, de medio alcance en Europa. En definitiva los inversores catalanes, creo que cometieron un error de bulto como es el de no tener un modelo de negocio definido en este juego de líneas y de unión de puntos. Su deseo de pasar de una estrategia de unión punto a punto a una de red sin la vinculación inicial de una gran marca internacional de primer nivel, sin solvencia financiera bien definida y sin una estructura de costes bien estructurada que ya estaba muy deteriorada por los condicionantes geográficos, por ejemplo tener la base de operaciones en Mallorca, mas las secuelas del malogrado accidente de Madrid hacían presagiar este final por muy buena voluntad que se pusiese.

No hay que olvidar, además, que a pesar de todo, este negocio de la unión de puntos de forma aérea no ha sido en general muy rentable de forma global en comparación con otros negocios o sectores. Los últimos casos de rentabilidad se producen en aquellas compañías que como estrategia han adoptado el de operaciones punto a punto compitiendo vía costes en estas uniones, como es el caso de Vueling única compañía española que este año parece que cerrara en beneficios. Eso sí, esta estrategia punto a punto no te permite entrar en la primera división de este negocio al estar basada en tu capacidad para unir dos puntos de forma eficiente aunque limitada, para estar en ella debes estar en la estrategia de  unión de puntos en red, con todo lo que implica, que es en la que quería entrar Spanair sin estar preparada para ello.

Al final el dinero tenía que venir de oriente como los reyes magos. Estas compañías tienen dinero y financiación, por ahora ilimitadas, y unos costes de operaciones que rozan lo ridículo comparadas con las europeas. Además están adquiriendo una de las restricciones de este juego para reducirla, tienen el dinero para hacerlo, como son los slots. Todo ello sin una demanda de flujo de pasajeros entre sus países de origen que lo justifique, han entendido bien este juego, donde realmente los aviones no son lo importante. Por ello tienen el poder de decidir dónde, cómo y cuándo comprar Spanair al final es un juego de líneas y de slots no de aviones y si no se las compran a Spanair se las compraran a otro ya que es lo que realmente les importa. Con los slots controlan cuando abren cierran el flujo en la línea que une dos puntos y los slots que no utiliza Spanair por su cierre es lo que vale la compañía y lo que los inversores no tuvieron en cuenta en este juego de líneas.

Los ideales en los negocios no sirven, sirve la comprensión de la esencia del modelo de negocio y de sus palancas para hacerlo crecer y mejorar. Si no las conoces mejor que no inviertas.

© «by Felipe Santiago» Google

SPANAIR : Juego de líneas no comprendidas

Post navigation


2 thoughts on “SPANAIR : Juego de líneas no comprendidas

  1. En Spanair, demasiado power point y gasto en comunicación por encima de reconocer las lineas y puntos que deberían subrayar las inversiones y que tu nos acercas. Gran post en el que, con razón, insistes en que lo romántico-sin planes de negocio-tiene pocas posibilidades de funcionar.
    Nuevas reglas que huyen de banderas, de fronteras, para ser obligatoriamente globales.
    Barcelona tiene valor como destino, quizás menos como bisagra…
    Gracias por el post Felipe!!

Comments are closed.