La primera vez que oí este término fue a Mario Conde en una conferencia y me imagino que de esto él sabía mucho. Este término es utilizado para definir las relaciones y mecanismos que algunas instituciones, básicamente financieras, tienen con la economía de forma que una acción contra ellas genera un desastre para la economía general.  Estas instituciones conocedoras de este “activo” son capaces de apalancarse en su estructura de riesgos ya que piensan que dado el enorme coste que genera su desaparición otros entes o instituciones, si llegase el caso, les salvaran. Es la estrategia del niño que no se enfrenta a sus problemas porque sabe que siempre tendrá a sus padres que le sacaran de cualquier atolladero. ¿Es la estrategia que está adoptando el actual gobierno de España?

Esta idea de análisis se me plantea por dos motivos muy actuales:

El primero por el estreno, ayer, en USA  de la película Too Big To Fail basada en el libro de Andrew Ross Sorkin  ‘Too Big to Fail: The Inside Story of How Wall Street and Washington Fought to Save the Financial System—and Themselves’ en el que se describe la situación que se produjo durante la crisis financiera de 2008 en USA , con la desaparición y quiebra de Bear Stearns, Lehman Brothers y  AIG. Las relaciones  que esta situación creo entre políticos, de los que cabe destacar al Secretario del Tesoro Hank Paulson  y al director de la Reserva Federal Ben Bernanke, el resto de instituciones financieras y los lobbies de poder de Washington.

El segundo por la situación financiera de Grecia y la restructuración de su deuda a la que no puede hacer frente, salvo en el caso de un severo plan de ajustes que los propios ciudadanos griegos no están dispuestos a soportar. Esta restructuración, de realizarse, podría ser considerada por las agencias de calificación y por los mercados como una suspensión de pagos del país, lo que sumiría a la zona euro en una crisis de consecuencias impredecibles y de difícil superación.

Por desgracia esta es la idea que me están transmitiendo los gobiernos de distintos países y en especial España, sus gobernantes conscientes o inconscientemente se apalancaron en esta estrategia del Too big To fail lo que les hizo adoptar medidas inasumibles y en lugar de corregirlas continuaron en ese apalancamiento de riesgos. Los ciudadanos, cogidos en esta dinámica,  cruzamos los dedos ya que esta estrategia de nuestros gobernantes nos podría haber llevado a ser también cómplices, es demasiado grande para que no nos afecte por lo que mejor empujar también en esa dirección.

No hace falta ir muy lejos para encontrar dos ejemplos muy recientes de esta situación,

La primera producida por el cambio de gobierno que se va a realizar en diferentes comunidades autónomas y ayuntamientos lo que podría producir, o no, que afloren indiscriminadamente las políticas de alegría  presupuestaria adoptadas por algunos de los anteriores gobernantes o en castellano claro la política  del pongámoslo debajo de la alfombra y ya veremos quién barre, paso previo a que el déficit sea tan grande que no se pueda asumir y por lo tanto demasiado grande para que se diga claramente. Too big To Fail.

El segundo el producido por las entidades financieras y el maravilloso sistema FROB. En paralelo con USA, durante la crisis, España utilizo el modelo Troubled Asset Relief Program (TARP) creado por Hank Paulson y el presidente Bush,  de forma que lanzó un mecanismo similar, el Fondo de Restructuración Ordenada Bancaria (FROB). Actualmente este sistema no sirve, las cajas y bancos continúan con los mismos problemas de liquidez, la solvencia se la dejo para que cada uno piense lo que estime oportuno, a Basilea III, a las próximas pruebas de estrés y a las fechas que van del 30 de septiembre de 2011 al 31 de marzo 2012 para que hagan los deberes. Dado que este sistema no sirve se idea, en la línea del Too Big To Fail, el  Real Decreto-ley 2/2011, de 18 de febrero, para el reforzamiento del sistema financiero dado que la previsión es que los nuevos vehículos financieros no sean capaces de captar el dinero suficiente que les permita su supervivencia, con lo que se habilita al FROB para adquirir las participaciones de estas nuevas entidades financieras que no sean capaces de captar dinero en el mercado. La cuadratura del círculo que seguimos haciendo grande. Too Big To Fail.

Como respuesta a lo anterior y si damos esta idea de análisis como válida, somos los ciudadanos los que debemos hacer entender a los gobernantes que se equivocaron, que todavía estamos a tiempo si no hacemos más grande el monstruo que crearon, a sabiendas o sin pretenderlo, pero que lo tenemos aquí y no debemos hacerlo mas grande.

El modelo de generación de riqueza en su esencia ha variado y los modelos de ideales políticos y económicos siguen anclados en movimientos decimonónicos que la mayoría de ciudadanos desconocemos. Lo que si tenemos claro es que no queremos caer aún a costa de ser más pequeños.

Felipe Santiago

TOO BIG TO FAIL

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